Notas de salida:
Desde el primer instante, Dome Casabella se abre con una explosión cítrica fresca y vibrante.
La brillantez de la flor de naranja inunda los sentidos con un aroma cálido y delicadamente dulce.
Mientras la naranja amarga aporta un contraste ligero y punzante que añade una faceta más compleja a la salida.
A esto se suma la pureza chispeante de la bergamota de Calabria, una nota cítrica refinada y vivaz que aporta luminosidad y frescura a la composición.
Transportándonos de inmediato a los soleados campos mediterráneos.
Notas de corazón:
El corazón de la fragancia es donde Dome Casabella revela su alma floral.
Dominada por la elegancia polvorosa del iris pallida, una flor venerada por su sutileza y profundidad.
Esta nota, en combinación con el voluptuoso y cremoso nardo de la India, añade una dimensión aterciopelada y exótica.
Envolviendo al portador en una sensación de opulencia floral.
A medida que estas notas florales se asientan, la ambreta, con sus matices ligeramente almizclados y dulces, ofrece un toque de suavidad y calidez.
Redondeando el corazón de la fragancia con una sensualidad ligera pero persistente.
Notas de fondo:
Con el paso del tiempo, la fragancia evoluciona hacia una base profundamente reconfortante y seductora.
El almizcle blanco se erige como el protagonista de las notas de fondo, aportando un velo aterciopelado de pureza y sensualidad.
A esta base almizclada se le une la rica y exótica vainilla bourbon, que con su dulzura cremosa aporta una calidez envolvente.
Mientras el cedro añade un toque amaderado, robusto y elegante, proporcionando estructura y profundidad a la fragancia.